Rusia

EL FRÍO NO ES SOLO UN CLIMA

RUSIA

Del 25.06 / 08.07

 

Inauguramos en San Peterburgo    

La llegada a Rusia es impactante. Choca porque es muy gris, la gente tiene un aspecto duro, hace frio (bueno calor para ellos, unos 10 grados) y el hecho de que alfabeto sea diferente nos hace más vulnerables.

Aterrizados en el Aeroport Púlkovo salimos en busca del shuttle que gracias a la guía sabemos que hay en el aeropuerto. Nos subimos y de repente… el conductor para en mitad de la carretera riñéndonos por no haber pagado, hay un cartel bien grande que lo decía pero con la emoción no nos hemos percatado! El bus va lleno así que pasamos el dinero a los que tenemos adelante y así sucesivamente hasta el conductor e igual con el cambio. Interesante manera de pagar, nos sorprende la manera como ayudan todos.

Después tomamos el metro hasta la parada de nuestro hotel, está en Nevsky Prospect, que resulta ser la arteria principal de la ciudad, a la salida hay flores, mucha gente con ramos de flores, señoras vendiendo flores, aunque con unos adornos que hacen de todo menos sumarle atractivo.

La caminata desde la parada al hotel es una divertida odisea, leemos el mapa pero no nos aclaramos, los números no se refieren a portales sino a pequeñas callejuelas y parece que los rusos no hablan mucho inglés, tiramos una moneda al aire y tomamos una dirección aleatoria que resulta ser la buena!

El hotel nos encanta! Se llama Kultura Hostel, sus paredes están pintadas de colores muy alegres, unas habitaciones muy pequeñas pero con buena cama, baño compartido pero muy correcto, el personal es encantador y hay gran ambiente mochilero.

Aun es mediodía así que nos vamos de paseo… es increíble cómo cambia la percepción de las distancias cuando sabes a donde vas, cuando íbamos al hotel la distancia hasta el metro se nos hizo bastante larga y está a escasos 5 minutos. Retomamos la gran avenida Nevsky para abajo y nuestra percepción de la ciudad se transforma, está llena de edificios impresionantes, enormes, la avenida es majestuosa con 12 carriles de coches, muchos cochazos que hacen acelerones haciendo sonar los motores, canales en mitad de la ciudad que nos recuerdan un poco a Venecia.

El primer impacto nos lo llevamos al ver la Church On Spilled Blood (Iglesia del Salvador sobre la sangre derramada), sus cúpulas abombadas desprenden una belleza que nos emociona. De ahí continuamos el paseo hacia el Hermitage, es impresionante, una plaza enorme con un obelisco en medio y además tenemos la suerte de ver el desfile militar, se nos pone la piel de gallina de ver tantas cosas que antes sólo habíamos visto en fotos. Un agradable paseo nos hace perder entre callejuelas con mucho encanto, buscamos el teatro Mariinsky nos apetece ver un ballet ruso pero no llegamos a tiempo, aun así solo por el callejeo ha valido la pena.

Nuestro segundo día en la ciudad lo dedicamos a realizar un tour en barco por los ríos y canales, una experiencia que sin duda recomendamos muchísimo aunque es importante encontrar uno que ofrezca las explicaciones en inglés (nosotros no lo preguntamos y acabamos escuchando el audio en ruso).

Y abandonamos esta preciosa ciudad a las 20h tomando nuestro primer tren ruso dirección Moscú, 12 horas por delante.

SanPetersburgo

 

Llegamos a la capital, Moscú

Son las 7 de la mañana y llegamos a Moscú, tenemos de nuevo esa sensación de que estamos perdidos en medio de la nada! Nos ponemos en marcha para encontrar el Russian Dream, el hotel más barato que hemos encontrado en la ciudad. La tarea nos lleva más de 2 horas pues está en una callejuela céntrica pero escondida, por suerte preguntamos a gente de la calle que aun y no hablar inglés nos ayudan buscándolo en sus móviles y en momentos en que nos pesan mucho las mochilas nos sentamos 5 minutos, contamos 3 chistes nos reímos y continuamos.

Aun no tenemos habitación porque es muy pronto y aunque estamos muertos de la noche en tren, nos vamos de paseo… estamos a menos de 10 minutos de la Plaza Roja, en la parada de metro Kitay Gorod.

La entrada a la plaza hace que se nos pongan los pelos de punta. Impresiona ver la St. Basils Cathedral, el Kremlin y el Mausoleo de Lenin. Hacemos plaza por los cuatro costados creemos que hemos visto a Putin, pero no estamos seguros, jejeje, y paseamos las calles comerciales que le rodean, las cámaras echan humo. Nos paramos a comer algo por el camino cuando vemos el bus turístico y decidimos hacer un tour por la ciudad , nuestros cuerpos están muertos de tanto viaje y creemos será una buena forma de conocerla, son 1200 rublos por 3 horas de trayecto. Nos sentamos en la parte superior y exterior para que el viento nos mantenga despiertos, pero no lo consigue, no paramos de dar cabezadas! Lo que más nos impresiona es ver que en Rusia la gente se casa los viernes, no exageramos 50-60 bodas todas iguales, en sus limusinas extravagantes y cutres, de todo hay en la viña del señor!

Cogemos las 2 líneas y a las 20h rendidos vamos hacia el hotel. Una vez allí aprovechamos para hablar con las familias por Facetime, cargar aparatos, arreglar fotos, más logística viajera y dormir.

Al día siguiente nos levantamos y desayunando charlamos a una pareja de australianos que también está dando la vuelta al mundo! Después nos movilizamos a hacer un tour por las estaciones de metro de Moscú queremos conocer las entrañas de la ciudad, ya que hemos investigado y hay unas paradas chulísimas de 1930, donde reflejan la vida de aquella época. Es una experiencia muy recomendable!

Vuelta al hotel a recoger las bolsas y trayecto hasta la estación de trenes, a las 00:35h sale nuestro tren camino a Yekaterimburg, hoy si empezamos el verdadero transiberiano!

Moscu

 

Pausa en Ekaterimburgo

Nos hemos dado cuenta de algo, somos muy happys! Que ilusos… pensábamos que una vez entráramos en Siberia todo iban a ser pueblitos pequeños con pequeñas casitas y todo lleno de huskies siberianos y es totalmente al contrario… Ekaterimburgo es una ciudad hecha y derecha con 2 millones de habitantes. Aunque es la capital no oficial de los Urales, mirando la guía hemos visto que no hay demasiado que ver, pero es una parada importante para nosotros ya que tenemos que hacer mucha logística de viaje.

Nos cuesta más de 2 horas llegar al hotel porque no está bien señalada la dirección, una vez más, por muy cansados que estamos no nos ponemos nerviosos, el mapa nos indica unos edificios en construcción y pedimos ayuda a gente de la calle que para que llamen pero parece que nadie contesta. Cuando nos sentamos ya desesperados aparece una chica embarazadísima, es la propietaria del hostel, alguien le había llamado diciendo que estábamos en la calle buscándoles (alguien de los que le habíamos pedido antes, claro) que bien!!

El Yo!Hostel es súper nuevo, de hecho se ha abierto el día anterior, no hay más huéspedes y por eso la chica nos deja elegir habitación, tiene una ducha de primera con música incluida que nos sabe a gloria. Le pondremos su primera gran recomendación en las redes ya que es algo que los viajeros miramos muchísimo.

Después de la ducha volvemos a ser personas y aunque estamos cansados decidimos salir a pasear y descubrir esta ciudad, de camino nos compramos un bocadillo callejero. Foto por aquí, selfie por allá hasta que se pone a llover a lo grande! Así que dedicamos el resto del día a preparar el siguiente tramo del tren, vamos al súper y compramos tapper que nos permitirán acumular la comida que cocinaremos. De vuelta en el hostal conocemos a Gucci un perrito que tiene la chica, es precioso.

Estamos hasta tarde cocinando y preparando más tramo del viaje mientras vemos partidos de futbol en la tele, que gusto de sitio, todo tan nuevo y tan limpio… dormir en esa cama nos sabe a gloria y apuramos hasta las 10:30h del día siguiente para salir del hostal.

De camino a la estación tenemos una anécdota graciosa! Y es que nos explota el cartón de leche que llevamos y dejamos la estación hecha un cristo. Pero en fin ha sido sin querer pero hemos conseguido hacer reír a unos cuantos rusos!

Ekaterimburgo

 

Un merecido descanso en La isla de Olkhon

Es 4 de Julio y llegamos a Irkutsk después de 55 horas en tren, tenemos hambre pero aun más ganas de llegar al hotel, cogemos el tranvía, una vez más, con esta sensación de estar muy expuesto, dos mochileros a las 23h la noche no es buena combinación. Mientras preguntamos a la revisora, aparecen dos chicos jóvenes borrachos que piden sacarse una foto con Mireia, pero nos hablan en un tono un tanto amenazador y eso nos pone alerta.

Cuando llega nuestra parada nos bajamos, las calles son feas, sensación de dejadez, poca iluminación, malas sensaciones. Pero como siempre pasa en las situaciones de incomodidad aparece un ángel, en este caso una pareja que muy amablemente nos acompaña al hotel extrañados de vernos en esas calles por esas horas. El hostal Guest House on Timiryazeva resulta ser un lugar de encuentro de prostitución, ahí vivimos una de las situaciones más incómodas del viaje, está todo sucio, no hay sábanas en la cama, nada de comer y lleno de chicas en la calle. Así que nos cubrimos con los sacos finos de seda que llevamos y ponemos un par de capítulos de Juego de tronos para conciliar el sueño.

Solo amanecer dejamos el hotel con la misión de llegar a Olkhon, una isla en medio del lago Baikal, después de mucho mirar y preguntar llegamos a encontrar el minibus 64 que nos lleva por 700 Rb (unos 15€), el trayecto son 4 horas de coche, un ferry y una horita más hasta llegar a destino. En el camino hemos hecho un amigo Alex, es de Israel, pero habla ruso y lleva 4 meses haciendo ruta por los países soviéticos, es muy majo y nos ayuda con el idioma mucho.

Llegamos, es un poblado siberiano, de madera, bonito, más lo que esperábamos. Nos hospedamos en el mítico Nikkita Homestead, las cabañas son simples con baños compartidos a 22€ por noche, nosotros pasaremos 3. Llega la hora de la cena que está incluida, es deliciosa y además puedes repetir tantas veces como puedas, así que nos ponemos las botas! Al terminar, un señor mayor que resulta ser el dueño, se pone al piano y se pone a cantar canciones en español para nosotros, es muy gracioso porque no entiende lo que canta pero lo hace genial, se suman al show sus 2 cocineras y pasamos un rato muy agradable! A las 22h presenciamos una puesta de sol maravillosa, por primera vez tenemos la sensación de vacaciones!

Pasamos tres días maravillosos! El desayuno es de escándalo, huevos, porridge, pancakes con mermelada y mantequilla, tostadas… un chute de energía! Un día hacemos una caminata por la zona entre llovizna y sol y otro día una ruta en bici por la isla, los paisajes son muy impresionantes, nos bañamos en el agua fría del Lago Baikal considerado el mar sagrado de Rusia, hacemos un picnic con Omul (el pescado ahumado típico de la isla) y hacemos nuevos amigos, Mila que es rusa y su pareja Eugene que es holandés con quienes organizamos un campeonato de ping pong. Un día después de la cena nos abordan unos niños rusos para ver si podemos hacer intercambio de conversación en ingles y vamos con ellos, estamos más de una hora hablando con ellos una gran experiencia! Y llega el lunes el día de la despedida y la vuelta que se hace divertida porque Alex le ha tocado otro bus, pero nos vamos encontrando con él en las paradas, hasta ha decidido ir a Ulan Ude y quiere coger el mismo tren que nosotros.

Una vez de nuevo en Irkutsk, cogemos el tranvía (esta vez tranquilos) hacemos la compra para los 2 siguientes días que serán en el tren y llegamos a la estación que tiene wifi hasta la hora de coger el tren que nos sacará de Rusia y nos llevará a Mongolia.

 

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